Solvencia II: la cuestión ya no es cuándo, sino cómo

Carlos Rami
Responsable ejecutivo de Asesoría Actuarial y Financiera de UNESPA

El pasado lunes 12 de enero, el Parlamento Europeo y el Consejo ratificaron la propuesta de la Comisión Europea de Reglamento Delegado de 10 de octubre de 2014. Es decir, el mero transcurso del tiempo y la falta de objeciones de los grandes partidos del Parlamento Europeo han dado por bueno el texto sobre el que se venía trabajando desde el sector durante los últimos cinco años. La versión finalmente aprobada no ha sufrido modificaciones con respecto a la propuesta, que se encuentra disponible en la web de la Comisión desde el pasado octubre.

La importancia de este hito reside en que la pregunta de cuándo será de aplicación Solvencia II ha quedado despejada. El 1 de enero de 2016, sí o sí. Conviene recordar que Solvencia II ya había entrado en vigor el día siguiente a su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE), en 2009, pero se encontraba pendiente de aplicación.
Sin perjuicio del visto bueno dado por las instituciones europeas y en opinión del sector, todavía quedan abiertos numerosos interrogantes sobre cómo deberá producirse la puesta en marcha de Solvencia II. Estos interrogantes deberán ser abordados de aquí a final de año por cada uno de los reguladores implicados. A modo de ejemplo, cabría citar los siguientes:

• Existen incertidumbres sobre el tratamiento definitivo que se articulará para las inversiones a largo plazo, teniendo en cuenta el importante papel que juega el sector asegurador como inversor institucional en ese ámbito y las diferentes y novedosas iniciativas comunitarias que se vienen produciendo en materia de inversiones.
• Asimismo, existen interrogantes sobre la evolución que sufrirá el conjunto de medidas incluidas en el paquete de garantías a largo plazo (ajuste por casamiento, ajuste por volatilidad…) al objeto de valorar, de manera continua, su eficacia frente a la volatilidad derivada de los últimos movimientos en el entorno macroeconómico.
• También existen interrogantes sobre cómo deberá aplicarse la regulación existente en materia de equivalencia con terceros países. Igualmente, se desconocen las propuestas por país que finalmente serán presentadas.
• Tampoco queda claro si, en el caso de que pudieran existir directrices y normas técnicas de la Autoridad Europea de Seguros y Planes de Jubilación (EIOPA), que estas fuesen más allá de lo legislado hasta el momento, cómo deberán proceder los diferentes reguladores locales afectados y por supuesto, las entidades implicadas.
• Por último, y sin ánimo de ser exhaustivo, aunque se conoce la metodología que utilizará EIOPA para la construcción de las diferentes curvas de descuento que requiere el marco de Solvencia II, existen serias dudas sobre cómo podrán ser replicadas e incorporadas por las entidades en sus planes de negocio.

Afortunadamente, en este contexto, cabe destacar positivamente que el pasado viernes 9 de enero todos estos interrogantes y alguno más fueron recogidos en la carta pública que el presidente de la Comisión ECON del Parlamento Europeo, Roberto Gualtieri, remitió al Comisario de Estabilidad Financiera y Servicios Financieros, Jonathan Hill. En esta misiva, Gualtieri requería una primera respuesta a todos estos interrogantes antes del 31 de enero de 2015 por parte de la Comisión. Como el lector podrá comprobar, el proyecto sigue suscitando un elevado interés, no sólo a nivel local, sino también en el ámbito comunitario. La cuestión sobre Solvencia II ya no es cuándo, sino cómo.