Pilar González de Frutos (UNESPA): Solvencia II obliga a que el equilibrio técnico sea “permanente”

El efecto principal que trae consigo la puesta en marcha de Solvencia II es “una llamada a una gestión eficiente” de las compañías, que hace que el “equilibrio técnico” en el sector sea “permanente”. Con el nuevo marco regulador, estos desequilibrios “afloran” más rápidamente. Así explicaba ayer Pilar González de Frutos, presidenta de UNESPA, los impactos de la directiva, ya en vigor desde el 1 de enero.

En su participación en la mesa redonda organizada en el marco de la jornada del IE Business School, González de Frutos, reconoció las dificultades para adaptarse a Solvencia II, puesto que parte del desarrollo reglamentario de la directiva no ha llegado hasta última hora. De hecho, hay “piezas regulatorias” todavía pendientes de aprobar. Esto, remarcó, es probable que haya encarecido en parte los procesos y, por ende, los costes de adaptación.

Afirmó, además, que es el Pilar II, el de gobernanza, el principal reto y en el que va a traer más cambios en el modelo de gestión de las aseguradoras. Sobre el papel del supervisor, reafirmó la necesidad de reforzarlo, dotándole de más medios.

Asimismo, reclamó una “mejor y más completa” regulación de las mutuas y lamentó que ciertas medidas de protección al consumidor se han introducido de manera “puntual” y “no balanceadas”, debido a la paralización de la reforma de la Ley de Contrato de Seguros. Esto ha quedado patente, concretó, en casos como el tipo de interés de demora. En esta misma línea, en la reciente orden ministerial de clasificación de productos financieros, existe la dificultad de encajar ciertos productos de seguros.