La regulación de los grupos aseguradores en la Unión Europea

María Nuche
Jefe del Departamento de Control de Prácticas de Mercado
Subdirección de Ordenación del Mercado de Seguros de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones

 La Ley 13/1992, de 1 de junio, de recursos propios y supervisión en base consolidada de las entidades financieras, reguló por primera vez en España la supervisión de grupos aseguradores. Si bien en el Capítulo III de esta Ley se recogían una serie de disposiciones relativas a las entidades de seguros y sus grupos, fue realmente su desarrollo reglamentario mediante el Real Decreto 1.343/1992, de 6 de noviembre, el que definió los diferentes tipos de grupos sujetos a supervisión, sus exigencias de margen de solvencia consolidado y patrimonio propio no comprometido y los distintos mecanismos de supervisión en base consolidada.

La Directiva 98/78/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de octubre de 1998, relativa a la supervisión adicional de las empresas de seguros que formen parte de un grupo de seguros, supuso un primer marco normativo común en la supervisión de los grupos de entidades aseguradoras en toda la Unión Europea. Esta directiva adoptó un grado de armonización esencial y necesario para lograr el reconocimiento mutuo de los sistemas de supervisión prudencial en el ámbito de los seguros, estableciendo una supervisión adicional que se orientó, fundamentalmente, hacia la comprobación del estado de solvencia del grupo de sociedades y de la incidencia que en la solvencia de las entidades supervisadas tienen sus sociedades participantes y vinculadas.

Sin embargo, el desarrollo y madurez del mercado de seguros en Europa, caracterizado por grandes grupos aseguradores operando y compitiendo en un entorno cada vez más globalizado, hizo necesario un avance fundamental en el establecimiento y reconocimiento de normas comunes y armonizadas aplicables a todos los grupos aseguradores que ejercen su actividad en el ámbito de la Unión Europea. Para dar respuesta a esta demanda, la Directiva 2009/138 CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de noviembre de 2009, sobre el seguro de Vida, el acceso a la actividad de seguro y de reaseguro y su ejercicio (Directiva de Solvencia II), en su Título III, recoge más de cincuenta artículos dedicados a la regulación de la supervisión de grupos aseguradores.

La Directiva de Solvencia II y sus desarrollos normativos analizan y desgranan materias tan diversas como el alcance de la supervisión de grupo, el cálculo de la solvencia de grupo, el sistema de gobierno y el ORSA a nivel de grupo, la valoración de equivalencia de terceros países o la obligación de suministro de información al supervisor y de información pública de los grupos de entidades aseguradoras, es decir, que replican, a nivel de grupo, todos los requerimientos exigidos a las entidades aseguradoras, en los tres pilares de Solvencia II.

Por primera vez, por tanto, se va a adoptar en la Unión Europea un marco normativo global relativo a los grupos aseguradores, completo y complejo, que garantiza unas reglas de juego iguales para todos los participantes en el mercado común de los seguros y que supone, en definitiva, un grado homogéneo de protección de los intereses de los asegurados en toda la Unión Europea.