La adaptación a Solvencia II precisa de un “diálogo sincero y comprensivo entre entidades y supervisores”

“Nuestro supervisor tiene que ser potente, eficiente y comprensivo”, afirma Pilar González de Frutos, presidenta de UNESPA

Para las aseguradoras resulta crítico que el proceso de adaptación a Solvencia II sea “armónico y fluido desde el minuto uno, y para eso necesitamos un supervisor dedicado y potente”, afirmó ayer la presidenta de UNESPA, Pilar González de Frutos. “Nuestro supervisor tiene que ser potente, eficiente y comprensivo”, insistió en intervención en una jornada sobre la directiva comunitaria.

Pasar de Solvencia I a Solvencia II es un proceso “hercúleo”, pero desde el seguro español “preferimos hablar de Solvencia II no como la apocalipsis del seguro sino como una gran oportunidad, que es como nos hemos tomado los cambios del pasado, y como los hemos aprovechado”. Para que eso sea cierto, pidió González de Frutos, “necesitamos un diálogo permanente y fluido con el supervisor, y que este, a escala local y también a escala europea, haga lo que tiene que hacer, cuando lo tiene que hacer”.

“No nos sentimos amenazados por las novedades”, remarcó la presidenta, pero es fundamental poder llevarse a cabo estos cambios “de forma no traumática y beneficiosa”, para lo que se precisa “diálogo sincero y comprensivo entre entidades y supervisores”. Y reiteró: “Los que necesitamos no es un supervisor sumiso, sino un supervisor flexible y profesional. Cuanto más radicales son los cambios, más estrecho debe de ser el diálogo”.

En todo caso, se mostró convencida de que la “discusión abierta y creativa” va a ser la tónica en el proceso de puesta en marcha de Solvencia II, en beneficio del cliente de seguros.

“La implantación de Solvencia II empieza hoy, y debe empezar bien”

González de Frutos insistió, además, que para el sector resulta “absolutamente imperativo” que la nueva Ley de Ordenación, Supervisión y Solvencia de las Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras sea “realidad” en el BOE “en el menor plazo posible”. “La razón es muy simple: el año 2015 es la sala de máquinas de 2016. Supone muchas adaptaciones necesarias durante este año para las que las entidades necesitan la plena certitud legal de una ley, y su reglamento, que incorporen la normativa comunitaria a la legislación nacional y, consecuentemente, dibujen un tablero de juego inequívoco”, explicó.

De hecho, recordó, ya en el día 1 de abril comienza a contar una serie de plazos para la aprobación de elementos que son sustanciales en la gestión de Solvencia II en muchas entidades y grupos. “Desde el punto de vista de las aseguradoras, y también del supervisor, en realidad el proceso que se abre entre abril y diciembre del 2015 es, probablemente, mucho más importante que el que se producirá a partir del 1 de enero del 2016. “La implantación de Solvencia II empieza hoy, y debe empezar bien”, indicó.