II Conferencia Anual. La EIOPA insta a limitar los incentivos para asumir riesgos típicos de los bancos

Gabriel Bernardino, presidente de la Autoridad Europea de Seguros y Planes de Jubilación (EIOPA), reveló ayer, durante un discurso titulado ‘Reflexionar sobre los logros y prepararse para los nuevos retos’, con motivo de la celebración en Frankfurt de la segunda Conferencia Anual del organismo comunitario, que la crisis ha provocado una nueva mirada sobre el riesgo sistémico, en particular en el sector de seguros y, por ello, desde la EIOPA se ha solicitado limitar los incentivos al sector asegurador para que asuma riesgos que hasta ahora han sido típicos del sector bancario.

La identificación y regulación de los aseguradores a nivel mundial y la importancia del riesgo sistémico se discuten en el marco del Consejo de Estabilidad Financiera y el Asociación Internacional de Supervisores de Seguros (IAIS), ha recordado Bernardino. Por ello, según el presidente de la EIOPA “debemos limitar de cualquier incentivo potencial para la transferencia al sector asegurador de riesgos típicos del sector bancario”, a lo que añadió que “si los grupos aseguradores desarrollan en sus negocios actividades que no son tradicionales o aseguradoras, deberían esperar ser tratados en relación a esos negocios como si fueran bancos”.

Por otro lado, Bernardino explicó que la EIOPA ha llevado a cabo un test de resistencia con un escenario de bajos de tipos de interés, que ha revelado que si se materializa un escenario de bajos rendimientos durante un periodo de tiempo prolongado, el sector asegurador se verá afectado negativamente.

Un calendario creíble de Solvencia II 

En cuanto a Solvencia II, otro de los grandes temas durante la Conferencia, la EIOPA ha pedido la creación de un manual de supervisión que “funcionaría como guía para la supervisión en Solvencia II estableciendo buenas prácticas en todas las áreas de supervisión”. Bernardino ha explicado que “la crisis financiera ha tenido una serie de consecuencias sobre los debates de Solvencia II. Algunos de ellos fueron tratados al principio del proyecto, otros siguen creando incertidumbres sobre el diseño final y la calibración del régimen”, y ha agregado que “la volatilidad enorme del mercado resultó ser un reto constante”. Aún así, para el presidente del organismo, y a pesar de los desafíos actuales, “es hora de seguir adelante”. “Esta reforma es importante y necesaria para mantener el impulso y para ser consecuente con todos los recursos financieros y humanos que se dedica a este proyecto, tanto por parte de los supervisores como por la industria, y que necesitamos para seguir adelante”, indicó.

Bernardino reveló algunos pasos que habría que tomar para instaurar la normativa como son conducir a una definición clara y un calendario creíble basada en una evaluación realista para entregar los diferentes hitos del régimen. En segundo lugar, ponerse de acuerdo sobre un régimen sólido y prudente en la valoración de las garantías a largo plazo y, en tercer lugar, incluso si un calendario creíble señala una fecha de implantación, no antes de 2016, debe ser posible en una fase intermedia para comenzar a incorporar el proceso de supervisión y algunas de las características claves de Solvencia II.

El reto de las pensiones

En su discurso el presidente de la EIOPA comenzó hablando sobre la situación de las pensiones y para ello se ha remitido al documento y los trabajos realizados desde la Comisión Europea, el Libro Blanco de Pensiones, en el que “hay un claro reconocimiento de que la jubilación privada complementaria tienen que jugar un papel más importante en la obtención de la futura adecuación de las pensiones. Esto representa para todos nosotros un gran reto y una enorme responsabilidad”.

Sobre esta base, Bernardino ha remarcado la necesidad de revisar el marco regulatorio de las pensiones europeas para mejorar la seguridad y la asequibilidad de las pensiones privadas y proporcionar confianza a los consumidores. Las claves para conseguir esto se harán mediante el desarrollo de un riesgo de enfoque basado en la regulación del ahorro para el retiro y elementos fundamentales como una valoración realista de las promesas de las pensiones, una regulación de solvencia sólida, una mejora de los requisitos del gobierno e incrementar la trasparencia.