Foro de Debate-Desayuno de Trabajo de INESE y Mazars

Álvaro Urrutia: “Solvencia II  empieza por un buen sistema de gobierno”

Una vez cerrado el cabo pendiente de Ómnibus II, parece más que nunca que Solvencia II es una realidad, muy presente en el sector a partir de enero de 2016. Ahora bien, con la llegada de 2014 habrá unas partes que se comenzarán a aplicar y se inician dos años de preparación para la implantación total de la Directiva, donde se contará con el apoyo del supervisor español. El acoplamiento hacia esta nueva normativa se iniciará “por una buena gestión de gobierno. Lo primero que hay que hacer es gestionarse bien”.

Así de claro lo dejó el jefe del Departamento de Análisis Estratégicos de la DGSFP, Álvaro Urrutia, en un Foro de Debate-Desayuno de Trabajo, celebrado la pasada semana primero en Barcelona y al día siguiente en Madrid, y organizado conjuntamente por  INESE y Mazars bajo el título la Función de Cumplimiento en el marco de Solvencia II.

Supervisión más sofisticada

Urrutia realizó una ponencia sobre los ‘Sistemas de gobierno de las entidades aseguradoras en Solvencia II’. En la misma incidió en que la Directiva aporta una supervisión basada en riesgos e introduce nuevos requerimientos. “Esto hace que el control sea más sofisticado, sensible al propio riesgo de la entidad”. Mencionó también que “el nuevo sistema de gobierno busca la eficacia y una gestión sana y prudente”.

A continuación, se refirió a las cuatro funciones del gobierno de una entidad: Gestión de Riesgos, Cumplimiento, Auditoría Interna y Función Actuarial. De cada una de ellas explicó su significado y las aportaciones que las nuevas directrices realizan. Ejemplificó los cambios indicando que “sería como si se tratara de montar una aseguradora desde el inicio y se quiere que funcione como un reloj”. Remarcó también que en las actuales estructuras las funciones de cada órgano directivo se diluyen en ocasiones.

Otro de los puntos que abordó Urrutia fue la externalización, señalando que siempre se podrá realizar, especialmente para las entidades pequeñas, pero siempre y cuando “no perjudique el sistema de gobierno, no aumente el riesgo operacional, no sea un perjuicio para su supervisión y no afecte al servicio”. A la pregunta sobre las funciones de posible externacionalización, mencionó la de Cumplimiento como una de ellas, además de la de Auditoría. También dijo que ‘le costaba ver’ ahí dentro la Gestión de Riesgos.

Función de Cumplimiento

Antes de la ponencia del representante de la DGSFP, el socio de Seguros de Mazars, Enrique Sánchez, subrayó que “es un buen momento para plantearse qué se ha hecho y qué queda en relación con la implementación de la nueva Directiva de Solvencia II”. Más concretamente, sobre la Función de Cumplimiento, mencionó que es la que se ocupa de “gestionar el riesgo de cumplimiento de la entidad” y puntualizó que “el incumplimiento de la normativa puede traducirse en perjuicios de tipo económico para la entidad, así como afectar a su reputación”. Entre los motivos para dar importancia a este riesgo indicó la mucha regulación que existe.

Respecto a cómo organizar dentro de la entidad esta función, indicó que cada cual lo hará como mejor le parezca puesto que Solvencia II es una Directiva finalista: le importa que se cumplan los resultados, dejando margen de decisión en el cómo. Urrutia refrendó este planteamiento al indicar que “no hay una única línea para las compañías”.

Por su parte, el senior manager del Área de Seguros y Pensiones de Mazars, Óscar Zornoza, detalló las claves de la Función de Cumplimiento. Señaló que la referencia regulatoria actual sobre la misma en la Directiva se puede leer en un pequeño artículo únicamente, por lo que no es muy detallada. Respecto a los objetivos señaló: anticipar y prever cambios en la regulación para garantizar su cumplimiento, asesorar a la entidad en las actividades que supongan un aumento del riesgo de cumplimiento como puede ser el lanzamiento de nuevos productos, llevar un registro de las normas internas de la entidad, asesorar e influir en la gestión del riesgo, fomentar la formación del personal y apoyar a la dirección en la gestión efectiva del riesgo de cumplimiento.

Zornoza reflexionó también acerca de cómo debe ser el responsable de esta función. Entre otros aspectos dijo: el cumplimiento del ‘fit and proper’ que afecta al máximo órgano de gobierno, alta dirección y responsables de las funciones clave, no tener responsabilidad operacional dentro de la empresa para no incurrir en la auto-evaluación, capacidad de influencia ante la dirección de la compañía y, como cuarto elemento, poseer la autoridad suficiente para llevar adelante sus funciones.

En el turno de debate se preguntó sobre la conveniencia de que la Asesoría Jurídica se haga cargo de esta Función de Cumplimiento. Sobre el particular Urrutia indicó que “hay que ver qué hace cada uno. Tiene que haber una política concreta, quizá parecido a lo de ahora o quizá un cambio completo”. Zornoza por su parte, indicó que no habría inconveniente, aunque “se añaden tareas nuevas y no es que no lo pueda hacer, sólo que habría que explicar todas las actividades nuevas”. Sobre la externalización se advirtió asimismo de dos posibles inconvenientes: la posible falta de conocimiento de la empresa y de los riesgos de ésta.