El proyecto de Actos Delegados de Solvencia II diluye los objetivos de los legisladores de la UE

El presidente de Insurance Europe, Sergio Balbinot, ha advertido de que los detalles del nuevo régimen regulador de Solvencia II de la UE deben redactarse correctamente para asegurar que la legislación funciona como está previsto y no tiene consecuencias negativas para la industria de seguros y sus clientes.

Tras la aprobación ayer en el Parlamento Europeo de la Directiva Omnibus II, la federación señala que los Actos Delegados que están ahora en proceso de elaboración para redactar al detalle la Directiva Solvencia II podrían desviarse, tal y como están en los borradores actuales, de las intenciones de los legisladores en varios aspectos, como las garantías a largo plazo y la equivalencia de un tercer país.

“Si no se corrigen, los Actos Delegados podrían limitar seriamente la capacidad de las aseguradoras para proporcionar inversión a largo plazo y la estabilidad que necesitan las economías europeas. Tendrían un gran impacto en la disponibilidad y el precio de los seguros, y dañarían la capacidad de las aseguradoras europeas para competir a nivel internacional”, advierte Balbinot. “En áreas importantes, la redacción y calibraciones pueden no funcionar como se pretende. La industria de seguros considera que existen soluciones viables, sin retrasar el calendario para la finalización de Solvencia II. En los intereses de las economías de Europa, debemos obtener una Solvencia II correcta” añade.

Ocho áreas prioritarias

Entre los numerosos puntos de interés que están incluidos en la versión actual de los Actos Delegados, Insurance Europe ha destacado ocho áreas prioritarias:

– El método de fijación del ajuste del riesgo del crédito, que es un componente importante de las tasas de descuento utilizadas para la valoración de todas los pasivos, es errónea. Por ello, se necesitan hacer cambios que aseguren que no se está dando una calibración demasiado alta y ni demasiado volátil.
– El ajuste de la volatilidad se aplica a las carteras que no cumplen con los criterios de ajuste. La metodología para establecerla carece de detalles y requiere nuevas mejoras para garantizar que la calibración no se desvía de las decisiones tomadas en Omnibus II.
– El ajuste de los fondos, que se aplica para las carteras con criterios muy estrictos, fue diseñado para reconocer los beneficios económicos de tener coincidencia en los activos y pasivos de largo plazo. Se requiere un número de mejoras y aclaraciones para asegurarse que funciona según lo previsto.
– Los ajustes deben realizarse con los métodos de extrapolación y calibraciones, así como a la forma en que éstos interactúan con los test de estrés según el tipo de interés, debido a que el proyecto actual añade costes importantes innecesarios, en particular para productos a largo plazo.
– Las cargas por el riesgo de inversiones a largo plazo, tales como proyectos de infraestructura, inversión en las pequeñas y medianas empresas y titulizaciones, son innecesariamente elevadas. Estos defectos se pueden corregir sin poner en peligro la protección del asegurado. Los Actos Delegados deben mejorarse para esas clases de activos más importantes para el crecimiento y el empleo en Europa.
– Los hechos niegan las disposiciones relativas a la concesión de la equivalencia provisional a los regímenes de terceros países que son importantes para los grupos internacionalmente activos de Europa.
– El texto para determinar los requerimientos de capital por riesgo de divisa es erróneo. Se penaliza a las entidades para cumplir con los requisitos de capital de solvencia locales e incentivos a la mala gestión de divisas.
– Hay que eliminar las restricciones innecesarias y costosas en la clasificación y los límites a los fondos propios.

Fitch: la incertidumbre sobre temas sin cerrar no afectará a los ‘rating’

Por su parte, la agencia Fitch considera que, aunque todavía hay varios elementos por cerrar, lo cual podría tener un impacto significativo en los niveles de capital, “esperamos que estos se acuerden en el tiempo de ejecución esperado”. “Entendemos que las preocupaciones de la industria anteriores sobre el tratamiento de Solvencia II de la garantía a largo plazo de negocios, incluyendo las rentas vitalicias, han retrocedido en gran medida según el último borrador de las reglas”, señal al agencia en su comunicado.

Apunta que algunas cuestiones por determinar incluyen detalles en torno a la determinación de la tasa de descuento para calcular las reservas de las aseguradoras y los requisitos de capital, y la elección de las hipótesis económicas y demográficas por las aseguradoras utilicen un modelo interno para Solvencia II. “Sin embargo, creemos que las compañías de seguros que calificamos tienen colchones de capital suficientes para absorber los posibles efectos de esta incertidumbre restante”, matiza Fitch.

Dado el nivel de preparación hasta la fecha y las disposiciones transitorias que puedan contemplarse en la directiva, “no esperamos que Solvencia II active cambios en los ‘rating’ de las aseguradoras en los próximos años”, concluye.