bds. RINCÓN DE LAS INSTITUCIONES DEL SEGURO.

 El modelo de las tres líneas de defensa. Javier Faleato Director General del Instituto de Auditores Internos de España
Los requerimientos impuestos por Solvencia II suponen un reto para los auditores internos, quienes deberán incluir nuevas revisiones periódicas, tanto sobre el Sistema de Gobierno como sobre las funciones clave de las entidades. Para cumplir adecuadamente con esta tarea, el Instituto de Auditores considera fundamental que estos profesionales se sitúen en el enclave exacto de la organización en el que puedan actuar como facilitadores de todas las funciones de aseguramiento. Se trata del Modelo de las Tres Líneas de Defensa.Solvencia II, en su Pilar II, agrupa requerimientos cualitativos en la gestión de las compañías aseguradoras que afectarán a sus Sistemas de Control Interno y Gestión de riesgos, así como al propio Gobierno de las mismas. Exige a las compañías de seguros disponer de un Sistema de Gobierno eficaz, que garantice una gestión sana y prudente de la actividad, sujeto a una revisión interna periódica.

Estos requerimientos obligarán a los auditores internos a incluir en sus planes de actuación revisiones periódicas sobre el Gobierno de las Entidades y sobre las Funciones Clave reflejadas en el Marco de Solvencia II (Actuarial, Cumplimiento y Gestión de riesgos).

El alineamiento de estas funciones de aseguramiento es una de las preocupaciones actuales que encontramos en la agenda de los auditores internos. Se trata de un reto importante y novedoso para las organizaciones, que se afronta con objeto, no solo de evitar duplicidades, sino también para garantizar al Consejo de Administración la eficacia y eficiencia de los sistemas de control interno y gestión de riesgos.

Desde el Instituto de Auditores Internos entendemos que conseguir este nivel de excelencia pasa por establecer tres líneas de defensa en el sistema de control interno:

  1. La primera línea se define por los controles internos desarrollados por cada función o departamento operacional.
  2. La segunda línea será la que coordine el modelo de gestión de riesgos y aseguré el cumplimiento de las políticas y estándares del entorno de control, en línea con el apetito de riesgo de la entidad. Englobaría  funciones como cumplimiento normativo, gestión de riesgos y parte de la función actuarial.
  3. La Función de Auditoría Interna constituye la tercera línea. Asume la responsabilidad de aportar un nivel de supervisión, aseguramiento objetivo y de asesoramiento en materia de buen gobierno y del resto de los procesos de la organización. La función de  auditoría interna se coloca así en un enclave ideal para actuar como facilitador entre las distintas funciones de aseguramiento.

Estos retos elevan la responsabilidad del auditor interno y solo podrán conseguirse desde una posición en la organización en la que pueda ejercer su labor con los recursos necesarios, con independencia y objetividad y con un alto nivel de competencia (el que impone el Marco para la Práctica profesional de la auditoría interna, referencia de más de 180.000 auditores internos en todo el mundo).

En este contexto, los auditores internos deberán mantener un permanente desarrollo profesional que asegure su mejora continua a través de la formación y las certificaciones internacionales. Como asociación profesional ponemos a disposición de nuestros asociados todas las herramientas necesarias para tal fin.